miércoles, 30 de mayo de 2012

BURNOUT


¿Cuánta presión somos capaces de soportar?

Cada vez que me formulo esta pregunta sé que el caparazón que me envuelve está a punto de reventar.  Y sé, porque la experiencia es un grado, que acabarán pagando justos por pecadores y una vez tomada la decisión no habrá marcha atrás. La vida es así. 

Si te toca estar a un lado o a otro de la cuerda que divide el reino de los justos del de los injustos, ese será tu destino, el que te has labrado justa o injustamente.

La suerte está echada. 

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"Hay cosas peores que estar solo pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello, y más a menudo , cuando esto ocurre, es demasiado tarde, y no hay nada peor que un demasiado tarde".


 

domingo, 27 de mayo de 2012

MARUSI


El 20 de mayo de 1933, nevó en París. Fue algo misterioso y sorprendente, nadie se podía explicar aquel extraño fenómeno. Sin embargo, Betty Ryan supo que aquella extraordinaria nevada era la señal que el destino le enviaba para invitarla a marchar. Debía regresar a Boston. Esa misma mañana, bajo un frio excepcional, hizo las maletas. Al fondo, colocó sus vestidos de hilo, las medias, y debajo de ellos, enterró las cartas de Henry.

Cabía la posibilidad de que una tormenta de arena lo hubiera sepultado y estuviera muerto, convertido en una duna espesa y errante. Así lo deseaba. Le sudaron las manos y las secó de un modo nervioso contra la falda de lana. No sentía remordimiento alguno, sólo quería cerrar las hebillas de su maleta, la puerta y caminar hasta Gare Du Nord. Coger el primer tren que la llevara hasta Le Havre, embarcarse y dormir hasta llegar a casa. La historia de un fracaso.

Le deseo muerto de verdad, creyó que así sería más sencillo. Todos, incluso uno mismo si se engaña, consuelan la pérdida del ser amado. Reconocer que simplemente se marchó, borracho de aventuras y desamor, no serviría más que para que su vida se prolongara en un triste lamento de deshonra y desdicha.

Se colocó un gracioso sombrerito que él le había regalado en su último cumpleaños. Lo sujetó con unas horquillas y se miró en el espejo preguntándose si había sido el tiempolo que la había convertido en el ser mezquino que ahora tenía enfrente. Pero algo le decía que lo había sido siempre, lo mismo que su piel siempre fue blanca y su pelo castaño, aunque el verano se la encendiera y el cabello se le transformara en un singular enjambre ámbar.

El frio empañó los cristales. Betty supo que no podría llegar hasta la estación del tren, pero sabía que tenía que marchar y que debía hacerlo esa misma mañana.

Atravesó la habitación hasta alcanzar la ventana y vió unos niños lanzándose bolas de nieve. Cerró las cortinas para amortiguar sus risas y puso la tetera sobre el infiernillo. Se colocó los guantes, el abrigo de paño, se tumbó sobre la cama y esperó que el sueño inducido le sobreviniera. Se quedó quieta, muy quieta, acariciando el lomo de aquel animal misterioso, profundamente negro, que siempre la acompañaba y que, envuelto por el rastro químico de lo onírico, con sus garras menudas, destripaba la última esperanza timbrada en Marusi.  

sábado, 26 de mayo de 2012

LA CUADRATURA DEL CIRCULO


No esperes que pase de infinito a cero en las centésimas de segundo que pretendes. Es imposible. Entender tu juego es fácil, seguirlo es la aventura que sólo un suicida puede estar dispuesto a emprender.

Lo dejo.

La cuadratura del círculo, eso eres tú.

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"Tenían ambos verdadera devoción por la omnisciencia, aunque ninguno de los dos gozara de la suficiente agudeza como para saber a qué se refería con ese término. Se creían, en el fondo, niños con un teatro de marionetas: podían hacer que sucediera cualquier cosa, recitar todos los diálogos, hacer dar brincos o estremecerse a los personajes que llevaban en las manos enguantadas. Se imaginaban estar enamorados de lo que llamaban "imaginación". No era verdad. A lo que sí eran adictos era a una falsa piedad, y ello se debía a que estaban absorbidos por el poder, y eran impotentes".
-Levitación- Cynthia Ozick


Lennie Niehaus - Unforgiven



martes, 22 de mayo de 2012

SORPRENDERSE DEL AIRE


Lo soñé semanas atrás y lo anoté como algo anecdótico. No volví a acordarme de nada hasta que esta mañana, mientras buscaba en mi dietario un hueco en el que anotar mis deudas, encontré esa historia que un día soñé y que anoté por inverosímil.

Al final resultó no ser tan improbable.

Sorprendentemente, sabemos más de lo que creemos saber, incluso de los que nos gustaría saber, y  viene a mi cabeza un fragmento de “Muerte de un viajante” de Arthur Miller mientras me desnudo frente al espejo y ni siquiera me veo.

Willy-(Pensativo.) Trabajó uno toda la vida para comprar una casa, y cuando, por fin, la casa es ya de uno... no hay quien la viva. 

Linda-¿Y qué le vas a hacer? Así son las cosas. Y la vida sigue su camino.

lunes, 21 de mayo de 2012

AN INSPIRATION


Todo empezó, más o menos, así: 

Mi diario es demasiado denso.
Creo que me complico mucho la vida. 
Me tiro en la cama boca arriba, a la bartola, mientras pienso que le den a todo por el culo.

Y les dieron a todos mucho por el culo. Fuera llovía.

domingo, 20 de mayo de 2012

SENTIR MIEDO

 
Me levanto a las ocho, y aunque es domingo, tengo mucho que hacer antes de salir. Poner orden en una casa que vive abandonada desde que hace semanas se ha convertido en un simple refugio para dormir, contestar algunos correos de trabajo que esperan desde el viernes. 

Pasa el tiempo secándome el pelo, tendiendo la ropa y colgando estupideces en la red, mientras espero la hora convenida para poder hablar con la familia, mi familia. 

Los domingos hablamos antes de que salgan a desayunar a la plaza en busca de los rayos de sol que, en la Regio Emilia, siempre tardan en llegar. Miro la pantalla esperando que la ruedecita que permanece gris se ponga verde. 
Coloco algunas cosas en un cesto de paja, tengo una reunión de amigos. Vuelvo a mirar la pantalla y la rueda sigue gris. Telefoneo a sus móviles y todos, absolutamente todos, están apagados. Eso me inquieta, pero espero guardando ropa en los armarios y calentando agua para una infusión.

Leo el periódico digital y en primera página:  La región del nordeste de Italia, entre las más industrializadas y pobladas de la península, se despertó la madrugada del domingo sacudida por un fuerte sismo, que causó la muerte de al menos seis personas, dejó decenas de heridos y destruyó fábricas y monumentos históricos de la región de Ferrara”.

Y tengo que sentarme porque creo que se me van a doblar las piernas. Se me acelera el pulso, y la mano invisible de la incertidumbre, del miedo, me golpea en mitad del estómago y me convierto en algo tan absolutamente vulnerable y miedoso que no sé si podré pulsar los dígitos interminables que tienen que devolverme, por fuerza y necesidad, la vida de los míos.

Una hora tecleando teléfonos, mirando la rueda gris, llamando en busca de noticias que no llegan y al final, un mensaje escrito de Alex: Noi stiamo tutti bene.

He necesitado tres horas más para poder hablar con mi hermana y que me confirme que realmente están bien. Constanza sigue agarrada a su almohada y  el pequeño Piero tiene una brecha en la frente que cerrará en unos días.  El atolondramiento, la falta de luz, un tropiezo en la escalera y un niño que aterriza con el siguiente escalón, han sido sólo los daños colaterales de un susto mortal. Pero todo está bien, nada que no se arregle con un albañil, un electricista y los abrazos y besos de unos padres que deben reconfortar a dos niños para que el miedo se marche bien lejos.

Pero el miedo me ha podido a mí, la angustia del no saber, la distancia insalvable del silencio, me ha convertido en un ser absolutamente vulnerable, vencida por el desconcertante terror a no poder controlar lo que a mi alrededor se sucedía.

Y era domingo por la mañana, todo parecía empezar bien y, por un momento, esa lluvía que le lavaba la cara a una ciudad medio dormida, se ha convertido en un presagio extraño que nos ha robado la tranquilidad de un día de fiesta cualquiera. 

Las horas me devuelven la calma en lo inmediato pero, de un modo inevitable, la sombra del miedo, del temor, se instala en mí y eso, de momento, va a ser difícil de borrar. Pero ahora, necesitaba exortizarlo aunque sea escribiendo cosas que nunca debería escribir, mientras en el hervidor espera, de nuevo, una infusión que ahora necesito más que nunca.


Natalie Merchant - How you've grown


 

Fotografía Manuel Álvarez Bravo

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Y CÓMO TE LO PODRÍA DECIR?


Le escuchaba pero no me gustaba, sólo porque a él le gustaba muchísimo. Y a mí me gustaba él, mucho; como yo le gustaba, mucho también. Pero nunca coincidimos en el amor, cuando yo amaba de un modo excesivo, él amaba exiguamente, y cuando mi amor se encogía, el suyo se expandía.

Reposo mi cabeza sobre su vientre, de una manera impróvida, sabiendo que el afecto de hoy nada tiene que ver con el de ayer, ni mucho menos con el de mañana. 

Sus dedos se enredan entre mi pelo y, sin comprender aún cómo, vuelve a sonar aquella canción que entonces me parecía perversa pero que hoy, mientras siento el intermitente roce de su mano, me parece extraña, inmensa.

“Com t’ho podria dir
per a que em fos senzill, i et fos veritat,
que sovint em sé tan a prop teu, si canto,
que sovint et sé tan a prop meu, si escoltes,
i penso que no he gosat mai ni dir-t’ho,
que em caldria agrair-te tant temps que fa que t’estimo”. *

* Como te lo podría decir
para que me fuera sencillo, y te fuera verdad,
que a menudo me sé tan cerca tuyo, si canto,
que a menudo te sé tan cerca mío, si escuchas,
y pienso que no he osado nunca ni decírtelo,
que necesitaría agradecerte tanto tiempo que hace que te amo.

jueves, 17 de mayo de 2012

CUANDO LA LEY ES LEY QUE NO JUSTICIA


Ayer (24 de marzo de 2011), se conoció la Sentencia dictada en el procedimiento en el que se juzgaba a Francisco Javier G.M. , alias el “Cuco” por el asesinato, violación y posterior desaparición de Marta del Castillo.
El Cuco un menor. Marta del Castillo una menor. Queda pendiente la celebración del juicio contra los adultos que participaron, encubrieron o tuvieron cualquier otra forma de participación en la muerte y desaparición de Marta. 
La condena, por el delito de encubrimiento, se resumen en tres años de internamiento, parte de ellos en centro cerrado.
Estupefacción. Descrédito del sistema. Decepción de la ciudadanía. Desamparo de los perjudicados, en este caso, los padres y familiares de la menor.

Como la mayoría, desconozco, porque no la he visto, la Sentencia dictada. Estoy casi convencida que técnicamente la resolución será perfecta. Ningún Juez o Magistrado con la presión que este procedimiento comporta cometería el patinazo de no fundamentar una decisión que sabe, a ciencia cierta, saldrá en la prensa en cuanto se publique. No le arriendo las ganancias a quien le ha tocado intervenir en este procedimiento y tomar una decisión que, con lo que las pruebas que en este caso existían, sin duda, iba a ser polémica.

Pero creo que debemos ir más allá. Debemos plantearnos la bondad de una ley, la del menor (Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores), que no hay por donde cogerla. Desde su promulgación está pidiendo a gritos una reforma que la adecue a la realidad social, a lo que la sociedad demanda. Sandra Palo, Rosario Endrinal, Marta del Castillo, Mari Luz Cortes, entre otros, perdieron su vida a manos de menores que sabían perfectamente lo que hacían, menores que conocían el alcance de los hechos que llevaban a cabo y que, jamás de los jamases han mostrado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas, ni lo mostrarán.

Tenemos una ley, pero no tenemos justicia. Y en los términos en los que nos encontramos, el término justicia yo lo tengo muy claro. No hace falta recurrir  a los iusnaturalistas, ni a los positivistas, ni tampoco a los relativistas cuyas teorías se enseñan en el primer curso de todas las facultades de Derecho del mundo. No.

La Justicia en materia penal, a mi entender, es la búsqueda del equilibrio perfecto de varios elementos: el castigo personal por el comportamiento (determinado en un cuerpo legal emanado de un Parlamento democráctico), llevado a cabo (por acción u omisión), el castigo social (mediante la exclusión social, si es necesario, de sujetos que no demuestran ningún arrepentimiento por los hechos llevados a cabo, ni intención alguna de pedir perdón), la reeducación y reinserción social y la satisfacción del quebrado interés de la víctima y del perjudicado.

En Derecho, debe dejar de tratarse a los menores que delincan como si se tratara de víctimas del sistema que, en la mayoría de los casos, no lo son y hacer, de una vez, que respondan, con todas las consecuencias, por los hechos que comenten. El sistema goza de suficientes garantías para que los procesos sean trasparente,s pero carece de una Ley que de respuesta clara y contundente a una problemática cierta como es la delincuencia de menores.

Y ya está bien de cogérsela con papel de fumar. Si tenemos menores que son capaces de las atrocidades y aberraciones que vemos, si no somos capaces de dar respuesta a situaciones como en la que nos encontramos en este momento, si no somos capaces de, junto a un buen sistema educativo, de tener un sistema legal justo (tambien con las víctimas), entonces estamos perdidos.

No dudo del trabajo de nadie, ni de la carga de conciencia que el dictado de la resolución puede conllevar y también pienso que no se puede disparar contra el mensajero, contra aquel al que no le queda otra que aplicar los medios que tiene. Lo que se debe hacer es cambiar la Ley, eso y no otra cosa.
Mientras tanto continuaremos con una Ley completamente injusta que prima al delincuente por encima de las víctimas y a sus perjudicados.
Triste día para la justicia, pero no va a ser el último.


Bebo Valdes - Lagrimas negras

miércoles, 16 de mayo de 2012

NO FUTURE


Nadie nos contó lo difícil que iba a ser poder salir adelante, ni llevar una vida digna. Nadie nos explicó que mil euros, en el año 2012, iban a ser una fortuna casi inalcanzable para muchos, ni que la esperanza en el futuro saltaría por la ventana hasta estrellarse contra la acera y nos dejaría huérfanos frente al caos.

Nadie nos dijo que todo sería  inútil para librarnos de la desesperanza en mañanas mejores;  ni que estar altamente preparados, "emocionalmente equilibrados",  nos libraría de  la pena infinita que hoy se palpa a poco que uno salga a la calle.

Nadie nos preparó para el NO FUTURE, ni para la rabia.

Ya sólo nos queda gritar, hacer nuestra propia revolución personal y contar con el asidero de los que están a nuestro lado.  

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" La realidad exige que también mencionemos esto: la vida sigue. Continúa en Cannae y en Borodino, en Kosovo Polie y en Guernica. Hay una estación de gasolina en una pequeña plaza de Jericó, pintura fresca en los bancos del parque de Bila Hora. Las cartas se cruzan entre Pearl Harbor y Hastings, una camioneta pasa debajo del ojo del león de Queronea, y los florecientes huertos cerca de Verdún no pueden escapar al atmosférico frente que se aproxima. Hay tanto Todo que la Nada se esconde casi gentilmente. La música brota de los yates anclados en Accio y las parejas bailan en las cubiertas bañadas por el sol. Hay tantas cosas sucediendo siempre que deben estar pasando en todas partes. Donde no hay ni una sola piedra en pie vemos al Hombre de los Helados rodeado de niños. Donde Hiroshima estuvo Hiroshima está de nuevo, produciendo cosas para el uso de cada dia. Este terrible mundo no está desprovisto de encantos, de las mañanas que hacen inestimables los despertares. La hierba es verde en los campos de Maciejowice, y salpicada de rocío, como es lo normal de la hierba. Quizás todos los campos son campos de batalla, todas las tierras lo son, las que recordamos y las que se han olvidado: los bosques de abedules, cedros, abetos, la blanca nieve, las amarillas arenas, la gris grava, los iridiscentes pantanos, los cañones de negra derrota, donde, en tiempos de crisis, puedes esconderte debajo de un arbusto. ¿Qué moral sacamos de esto? Probablemente ninguna. Sólo la sangre fluye, secándose rápidamente, y, como siempre, unos cuantos rios, unas cuantas nubes. Sobre trágicos pasos de montañas el viento vuela sombreros de cabezas inconscientes y no podemos evitar reír de eso. "
-La realidad existe-

domingo, 13 de mayo de 2012

PUZZLES


"Sólo una vez en la vida te encuentras a una persona que encaja a la perfección contigo. Cuando encuentres a la que encaja, agárrate a ella y no te importe lo que haya hecho en el pasado. Nada de eso importa. Agárrate, es lo único que importa".

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Este fragmento pertenece a la novela de Michael Connelly "El último coyote".
La primera vez que lo leí me pareció algo realmente bello, muy romántico y rotundamente falso. Hoy, releo el fragmento, me sigue pareciendo literariamente bello y terriblemente falso. 
El mito del amor romántico ha hecho tanto daño como la bomba de protones. Porque, en realidad, a lo largo de la vida, podemos encontrar a una, a dos, a tres o a treinta tres personas que encajen a la perfección con nosotros. Depende de que esa persona aparezca en el momento preciso, una conjunción de circunstancias tan compleja como la conjunción planetaria. Es una cuestión de oportunidad. 
No existe el hombre de nadie, ni la mujer de nadie. Los puzzles los componemos como podemos y, a veces, es cierto que las sopresas son mayusculas pero ¿No produce cierto resquemor el hecho que casualmente, en la mayoría de ocasiones, ese ser especial viva en nuestra ciudad, forme parte de nuestro grupo social, etc.? A mí siempre me ha parecido sospechoso.
Pienso, cada vez más (debe ser cosa de la edad), que en nuestra vida tropezaremos con personas absolutamente especiales, que asomarán en el oportuno momento y que eso nos parecerá un regalo del destino. Pero eso especial, se irá transformando. Nadie ni nada resiste el paso del tiempo. La modificación de nuestras propias circunstancias y las de ese que encajaba a la perfección con nosotros terminará transformando, en poca cosa, ese puzzle que tan bien encajaba en el pasado. Por eso, porque las cosas y sensaciones serán distintas, intentaremos mantenernos en lo que encontramos en su día, procurando apretar la pieza hasta encajarla  de nuevo cuando los extremos empiecen a curvarse.

Y claro que importa lo que pasó en el pasado. Porque el pasado no lo podemos borrar de un plumazo, porque lo que pasó ayer condiciona el mañana, y nos condiciona en lo que somos, en lo que esperamos de otro y en cómo afrontaremos nuestras relaciones de futuro.

Sin embargo, hoy tengo un día azul. Un dia de esos en los que uno necesita creer que la vida es bella, que los malos andan retozando en lodos distintos a los míos y que puedo confiar en las serpientes porque no tienen dientes. Sí, sé que lo que hoy necesito es tan falso como lo que Connelly nos vende en su novela. Pero, a veces, debemos sobrepasar la realidad y colocarnos, aunque sea por cinco minutos, en un mundo paralelo que nos permitan seguir respirando, aunque sea de  una manera tan artificial que no resista más allá de lo que tardamos en parpadear.

Duele el amor - 02.